Tecnocasa
Agencias inmobiliarias especializadas en vivienda de segunda mano
- Inversión
- Desde 30 k€
- Canon de entrada
- 15 k€
- Unidades en España
- 901
Intermediación y gestión inmobiliaria bajo marcas con red nacional.
La intermediación inmobiliaria fue uno de los primeros servicios que se franquiciaron en España y sigue siendo un sector con red nacional densa. Las marcas del directorio abarcan desde la agencia de barrio especializada en vivienda de segunda mano hasta las redes de agentes asociados de origen estadounidense, que organizan la oficina de otra manera.
Lo que distingue a este sector es que no se vende nada propio. El ingreso es una comisión sobre operaciones de terceros, de modo que el negocio va atado a dos cosas que el franquiciado no controla: cuántas viviendas cambian de manos en su zona y a qué precio. Un mismo esfuerzo comercial da resultados muy distintos según el momento del mercado y la ciudad, y esa sensibilidad al ciclo es la advertencia más importante para quien entra.
A cambio, la barrera de entrada material es baja. No hay obra de local pesada, maquinaria ni almacén, y lo que se compra es método comercial, formación y una marca que abre puertas ante un vendedor que duda a quién dar las llaves. La partida que suele infravalorarse es otra: el colchón para llegar a la primera comisión cobrada, que rara vez aparece en el folleto de ninguna enseña.
Ordenadas por su puesto en el ranking de EligeFranquicia.
Agencias inmobiliarias especializadas en vivienda de segunda mano

Agencias inmobiliarias de compraventa y alquiler de inmuebles

Intermediación inmobiliaria para particulares e inversores
Agencias inmobiliarias con asesores por cuenta propia
Agencias inmobiliarias especializadas en vivienda de segunda mano

Intermediación de vivienda y activos comerciales de gama alta
Agencias inmobiliarias con equipo de agentes asociados
Cobra un porcentaje sobre el precio de las operaciones que cierra, y de ese ingreso entrega a la central la parte que fije el contrato. No hay existencias ni producto: lo que se explota es una cartera de inmuebles captados y una red de compradores. Eso hace que el resultado dependa del número de operaciones firmadas y del precio medio de la vivienda en la zona asignada, dos variables que se mueven con el mercado.
La oficina suele ser un local pequeño a pie de calle, con obra ligera y sin equipamiento pesado, así que el desembolso inicial se parece más al de un despacho profesional que al de un comercio. La partida que marca la diferencia es el circulante: entre captar los primeros inmuebles y cobrar las primeras comisiones pasan meses, y los sueldos del equipo corren desde el principio. Cada ficha publica la inversión, el canon y las condiciones del contrato.
Conviven dos planteamientos. La agencia clásica de oficina con plantilla propia y zona asignada, centrada en la vivienda de segunda mano de su barrio. Y el modelo de agentes asociados, donde la oficina agrupa a profesionales que trabajan por cuenta propia y reparten la comisión con la marca. Cambian el perfil del franquiciado y la estructura de costes; la ficha de cada enseña permite ver cuál es cuál.