Calzedonia
Tiendas de medias, calcetines y moda de baño
- Inversión
- Desde 60 k€
- Canon de entrada
- 0 €
- Unidades en España
- 312
Cadenas de ropa, moda íntima y complementos con red de tiendas bajo enseña.
La moda franquiciada funciona con una lógica distinta a la del resto del comercio del directorio: el producto no lo elige el franquiciado. La colección, el calendario de temporadas, los precios de referencia y las campañas llegan decididos desde la central, y lo que el socio aporta es el local, el equipo y la ejecución diaria. Es más cerca de operar una tienda de la cadena que de tener un comercio propio bajo su nombre.
De ahí salen las dos exigencias que marcan el sector. Una es la implantación: la imagen de tienda forma parte de lo que se vende, así que la obra y el mobiliario siguen un manual detallado y cuestan lo que cuestan. La otra es el ritmo de temporadas, que obliga a renovar existencias varias veces al año y a vivir con la parte de colección que no se vende al precio previsto.
La ubicación pesa aquí más que en cualquier otro comercio del directorio. Se compra ropa al pasar, así que la facturación va atada al tránsito de la calle o del centro comercial, y un buen local mal situado no se arregla con descuentos. La pregunta que conviene resolver antes de firmar es quién asume la colección que no se vende.
Ordenadas por su puesto en el ranking de EligeFranquicia.
Tiendas de medias, calcetines y moda de baño
El franquiciado abre la tienda con la imagen de la cadena y vende su colección, que llega decidida desde la central junto con el calendario de temporadas, los precios de referencia y las campañas. Lo que gestiona es el local, el equipo de venta y el stock que recibe. El contrato define quién asume la mercancía no vendida y en qué condiciones, y ese punto cambia mucho el riesgo real del negocio.
Dos partidas mandan. La primera es la implantación del local: la imagen de estas cadenas es parte del producto, así que la obra, la iluminación y el mobiliario siguen un manual que deja poco margen. La segunda es la colección inicial, que hay que tener colgada antes de vender la primera prenda. A eso se suman el canon de entrada y los pagos corrientes, que cada ficha publica por separado.
Porque casi nadie sale de casa a comprar una prenda concreta de una marca concreta: se compra al pasar. Eso ata la facturación al tránsito de peatones de la calle o del centro comercial, y explica que estas cadenas sean exigentes con el emplazamiento y con los metros de fachada. La superficie mínima y la población que pide cada enseña están en su ficha.